Parque Natural Sierra de Andújar


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En Sierra Morena, una de las cordilleras de formación más antiguas de nuestra península dentro de la provincia de Jaén, se encuentra el Parque Natural Sierra de Andújar, como representante de un sistema típico de nuestra tierra y hábitat de especies mediterráneas muy interesantes y en serio peligro de desaparición.

La población de este parque, con asentamientos humanos desde el Neolítico, presenta una historia cultural muy rica en manifestaciones, siendo posible su conocimiento al acercarnos a sus pueblos y a su gente. Además, podemos contemplar uno de los paisajes serranos de nuestra región más cantados por los viajeros ingleses del siglo XIX, refugio de salteadores y bandoleros. 

El Parque Natural Sierra de Andújar se encuentra en el Noroeste de la provincia de Jaén, limitando con el Parque Natural de Cardeña y Montoro en la provincia de Córdoba. Sus 74 774 ha de terreno se sitúan en Sierra Morena, con montañas de mediana altura comprendidas entre los 500 y 1300 m.


Los ríos que recorren el espacio son en su mayoría intermitentes debido a la estación seca ,característica del clima mediterráneo, existiendo en el límite oriental las presas de Jándula y Encinarejo. El río Jándula conserva la mejor representación de vegetación de ribera de todo el parque, con sauces, alisos, almeces, tamujos y adelfas.

En las orillas del embalse de Encinarejo se sitúa un área recreativa preparada para uso de los visitantes. En el límite Oeste, y separándolo del Parque Natural de Cardeña y Montoro, desciende el río Yeguas de gran belleza donde los encinares y pastizales llegan hasta la mismas riberas, donde se localiza una vegetación dispersa de fresnos y adelfas.

La vegetación característica que se desarrolla son los encinares y alcornocales en forma adehesada y en las mayores altitudes donde la humedad es más elevada, el quejigo. Entre las actuaciones más corrientes realizadas por el hombre, la sustitución de la vegetación autóctona por cultivos de cereal es la más extendida.

Esta vegetación conservada en buen estado soporta una rica fauna con mamíferos y aves de gran espectacularidad entre las que destacamos ciervo, gamo, corzo, muflón, jabalí que representan las especies más apreciadas desde el punto de vista cinegético. Hay que citar las dos especies protegidas que encuentran en el parque uno de sus últimos reductos donde habitar; nos referimos al lince, pequeño cazador de gran belleza, y el lobo, en el pasado habitante común de esta serranía.

Con respecto a las aves, las cumbres solitarias de rocas inaccesibles son el lugar de nidificación preferido pura el águila real. Es posible distinguir los peculiares y grandiosos vuelos de las águilas perdicera e imperial, esta última única en la península ibérica y que tiene en esta zona uno de sus últimos refugios.

Tres especies carroñeras son visitantes comunes; así es posible avistar las siluetas por encima de las copas de los árboles el buitre leonado y negro, así como del alimoche, atraídos por la abundancia de alimento.

Los recursos económicos de la población se basan en el aprovechamiento que la tierra les ofrece. Podemos diferenciar la superficie agrícola, dedicada principalmente al olivar, con la localidad de Andújar como centro más conocido, aunque también se cultiva el algodón y cereal. EI sector forestal está integrado preferentemente por las dehesas de encinas y alcornoques, así como por los bosques de coníferas, pino piñonero y pino negral.

La caza mayor es el aprovechamiento más importante económicamente, la mayoría de los cotos de caza son privados realizándose monterías durante la época permitida. En la Sierra, el Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza, patrona de monteros y cazadores, convoca a millares de personas en su romería anual. Se sitúa en un lugar denominado Cerro del Cabezo, y desde el mismo puede observarse una impresionante vista de la Sierra.



La localidad de Andújar tiene gran interés por sus monumentos, destacando el puente sobre el Guadalquivir de doce ojos que construyeron los romanos, y en el que hoy podemos contar hasta catorce al aumentarlos los árabes cuando realizaron su restauración.

La cerámica de la zona era muy apreciada, fabricando las alcarrazas, jarras de angosto gollete, además de otras piezas de color azul y gris sobre un fondo blanco.

Descansa en complejo turístico Los Pinos , una de las zonas de turismo más reconocidas del sector.